El 1 de noviembre se celebra también en Polonia el día de Todos los Santos (Wszystkich Świętych). Como hacemos aquí, allí van unos días antes a los cementerios, limpian y ponen un ramo de flores en la tumba de sus seres queridos y ya el 1 de noviembre se va en familia para visitar.Los cementerios polacos son gradísimos por no tener nichos como nosotros tenemos aquí sobre todo en los pueblos grandes y ciudades.
Lo que más se suele ver son ramos de flores y macetas con alguna planta bonita de invierno y velas dentro de una protección de plástico de diferentes formas y colores, como en las imágenes. Casi todos van por la tarde... cuando estuve allí, me quedé sin palabras:
Imaginaos entrar a un recinto que parecía un bosque con árboles inmensos, una calle central que se descomponía en muchas otras, las cuales subían por pequeñas colinas y desaparecían a lo lejos. En aquel momento ya era de noche (en noviembre el sol ya se empieza a poner a las 15.3oh) y por todas partes habían lucecitas. En cada tumba había por lo menos cinco velas, así que en todo momento me envolvía un ambiente de belleza y respeto. A lo lejos se distinguía mucha gente que rodeaba una cruz. Al acercarme vi cientos de velas puestas en el suelo, dedicadas a aquel cristo, y todos admiraban esa imagen en silencio. Al ponerme en primera fila, un aire caliente alivió el frío que se apropió de mi cara. Nunca había visto nada igual.
Puede que a algunos os parezca raro esto pero, si tenéis la oportunidad, si algún día estáis allí en estas fechas, id a visitar algún cementerio por gusto.



Con respecto a Halloween, no es típico que se celebre, pero como aquí, algunos se disfrazan, organizan fiestas, decoran alguna ventana, puerta o jardín, etc.
Lo que más se suele ver son ramos de flores y macetas con alguna planta bonita de invierno y velas dentro de una protección de plástico de diferentes formas y colores, como en las imágenes. Casi todos van por la tarde... cuando estuve allí, me quedé sin palabras:
Imaginaos entrar a un recinto que parecía un bosque con árboles inmensos, una calle central que se descomponía en muchas otras, las cuales subían por pequeñas colinas y desaparecían a lo lejos. En aquel momento ya era de noche (en noviembre el sol ya se empieza a poner a las 15.3oh) y por todas partes habían lucecitas. En cada tumba había por lo menos cinco velas, así que en todo momento me envolvía un ambiente de belleza y respeto. A lo lejos se distinguía mucha gente que rodeaba una cruz. Al acercarme vi cientos de velas puestas en el suelo, dedicadas a aquel cristo, y todos admiraban esa imagen en silencio. Al ponerme en primera fila, un aire caliente alivió el frío que se apropió de mi cara. Nunca había visto nada igual.
Puede que a algunos os parezca raro esto pero, si tenéis la oportunidad, si algún día estáis allí en estas fechas, id a visitar algún cementerio por gusto.

Con respecto a Halloween, no es típico que se celebre, pero como aquí, algunos se disfrazan, organizan fiestas, decoran alguna ventana, puerta o jardín, etc.








